Al amor por venir: esperanza para un náufrago

Actualizado: 22 abr



¿Qué está pasando acá?

Empiezo con un golpe de honestidad: siempre tengo pie y medio en el futuro. Cada día pienso en las nuevas canciones, los nuevos proyectos y cómo seguir creciendo creativamente. Por eso siempre me ha costado un poco relacionarme con mis grabaciones anteriores. Hasta hace poco, a mi costado perfeccionista (y medio saboteador), le costaba mucho escucharlas. Parece una tontería, pero estoy seguro que no soy el único músico al que le pasa.


Sin embargo, recientemente decidí bajar unos decibeles a esa voz crítica y reencontrarme con esas canciones desde otra perspectiva, más amorosa, desde la comprensión del proceso, de mí proceso. Y, como era de esperarse, han venido de visita recuerdos y sensaciones muy concretas de esos momentos. Pronto compartiré nueva música con ustedes (y es en serio, ya terminé grabaciones), pero antes sentí la necesidad urgente de hacer un repaso por el origen. Esa es la idea de este blog, en el que les voy a compartir, entre otras cosas, de dónde salieron las canciones.


Quiero comenzar con una que me trajo claridad y esperanza en un momento oscuro: Al amor por venir, una canción compuesta en 2015. Espero que se conecten. Si les gusta, se pueden suscribir para seguir recibiendo estos relatos y noticias bonitas (que este año son UN MONTÓN). ¡Bienvenidos!


“Tarde o temprano, querremos que amen la cicatriz”


Las canciones son engañosas. Quien escuche por primera vez Al amor por venir podría pensar que yo estaba divinamente, feliz de la vida. Lo entendería: probablemente es la canción más luminosa y positiva que he escrito. Y entre mi repertorio cortavenas de antes siempre se ha diferenciado.


La verdad es que cuando la escribí no estaba en un buen momento. Emocionalmente me había pasado por encima el tren de una ruptura particularmente dura, y aquello que llaman amor y yo estábamos en frecuencias totalmente opuestas. Luego vería con claridad lo valioso y formativo de ese momento, pero justo antes de escribir Al amor por venir quería irme de monje al Tibet, a cultivar papas a Boyacá… ¡Correr donde fuera!, bien lejos de esa realidad. Algunos entenderán.


En fin… Casi seis meses en la lona. Nocaut contundente. Y para colmo, soy un tipo bien sensible (y antes era más), entonces no se imaginan el dramón. Todo el mundo tuvo que ver y, por supuesto, escribí algunas canciones bien lacrimógenas.


Pero un día, tuve una conversación que me hizo ver la cosa de otra forma.


La ayuda llegó de Caracas


Por esos días, yo trabajaba como periodista web en un medio barrial muy bonito. Principalmente hacía notas sobre temas de la comuna (seguridad, quejas de vecinos, obras, etc), pero cada tanto me daban libertad para hacer lo que quisiera. Fue para ese medio que entrevisté a Jorge Drexler, a Kevin Johansen, Ariel Rot y, entre otros, a Arianna Arteaga, una reconocida bloguera de viajes venezolana.


Nos caímos bien de inmediato. Escribí una nota sobre su visita a Medellín y quedamos en contacto. Fue una amistad corta y totalmente virtual, pero las pocas conversaciones que tuvimos fueron bien sustanciosas. Ella, al igual que yo, estaba pasando por una ruptura complicada. De hecho, su situación era mucho más difícil: después de siete años (creo) se había separado de su esposo. Pero en contraste con mi oscuridad, ella irradiaba tranquilidad y buena onda. Sin proponérselo, me hizo sentir vergüenza de la película que yo me había hecho. Este fragmento de la conversación resume bien la situación.


“Y es importante que no te conviertas nunca en un cínico del amor. No importa cuánto coñazo y desilusión. Creer en el amor y enamorarse desbarrancado siempre”. Carajo. Cuando leí eso algo hizo clic. La idea para la canción ya estaba.


Al amor por venir: la composición


Mirarme en el espejo de la situación de Arianna me hizo sentirme cansado de estar triste. La mejor forma de cambiar el chip era, por supuesto, hacer una canción. Tengo que aclarar que no me siento a componer todos los días; necesito que algo muy profundo se movilice en mí para hacerlo. Y esta idea de “no ser un cínico del amor” resonó de manera muy potente.


Por esos días estaba enganchadisimo con dos discos: All the little lights (2012) de Passenger y El Vuelo del Pez (2014) de Siddhartha. El primero tiene un sonido folk muy emocional, con melodías preciosas y lleno de detalles; el segundo es un álbum de rock pop en el que, en mi opinión, todo está en su sitio. Cada canción, además de ser buena, tiene atmósferas muy bien definidas. Con esos sonidos en mente, comencé a hacer la canción.


Sencillamente, decidí que iba a escribir una canción de amor sin una musa concreta y la iba a tirar al aire, como un deseo. La compuse un viernes de un tirón. Terminé a las 4:00 a.m. del sábado y sabía que tenía algo bueno entre manos.


De folk a champeta, ¿cómo es eso?


Al comienzo, Al amor por venir era una canción folk pop muy diferente a la que ustedes conocen, muy en la línea de lo que estaba escuchando. Sin embargo, el rumbo de la canción cambió gracias a Juan Pablo Rodas, el bajista de La Máquina Celeste, la preciosa banda que me acompañó en mi primera etapa.


La historia es sencilla. Un día después de ensayo, Juan y yo salimos a tomarnos unas cervezas. Recién les había mostrado la canción y él, que tiene unos gustos musicales muy amplios y mucha sensibilidad, sencillamente lo soltó: “¿Por qué no volvemos esa canción una champeta?” No lo dudé ni un segundo. Nos reímos, brindamos y en el siguiente ensayo comenzamos a trabajarla. Obviamente no estábamos buscando hacer una champeta tradicional, sino utilizar ciertos elementos del género para enriquecer la sonoridad que estábamos construyendo para esas primeras canciones.


El resultado es la canción que ustedes conocen, que grabamos en Cardioide Estudio en los primeros meses de 2016, bajo la producción de Andrés Guerrero.


¿Quieren saber cómo me hace sentir la canción? ¡Los invito a escuchar este audio!



Ahora que saben la historia, los invito a escuchar Al amor por venir en la plataforma que más les guste :) Gracias por leerme.



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